Un caso de personalidad arrolladora

(Las invasiones bárbaras 04)

Carnavales

Mi querido amigo, no cabe duda que el caso que me cuenta sobre el turista amarillo es un claro ejemplo de personalidad arrolladora. ¡Hay que tenerlos muy bien puestos para decidirse a salir así a la calle! Lejos de oponerme no tengo más remedio que mostrar ante este señor una admiración sin límites. Sigue leyendo