La teoría jamonera

(Barcelona 06)

Jamón

Querido amigo, ciertamente son aburridas sus postales. No adivino a descifrar la intención ni el divertimento de su colección. Algún día me lo explicará. Por otra parte, el recuerdo del olor del jamón a que tan devoto es su tío Florencio, me ha refrescado una anécdota que viví hace tiempo. Sabe que soy poco dado a salir de mi patio y encuentro más divertido lo que cuentan las personas en los libros que en su propia presencia. No obstante, acudí como le digo, a la conferencia que ofrecía un famoso presentador de televisión. Al conjuro de la fama de interfecto asistió personal a cascoporro con la sola intención de hacerse lo que ahora llaman los modernos un “selfie” hasta ayer conocido como “echarse una foto”. El famoso, que disertaba sobre lo taurino pero manejando lo propio de la filosofía, estuvo ciertamente brillante, tratando con pasión, sutileza y sentido aquello que guarda la tauromaquia en su vientre y que define y tiene que ver con la honradez, la verdad, el valor, el orgullo y la entrega…

En un momento determinado, sobre el final de su intervención, el conferenciante palpó un atisbo de aburrimiento en el gentío que, como acabo de indicarle, no había acudido a pensar sino a fotografiarse. Temiendo un descenso de popularidad y manejando formas, tiempos y espacios como consumado matador, aprovechó la presencia en la sala de Manuel Benítez “El Cordobés” para invitarle a comentar algunos extremos que circulan en el imaginario colectivo acerca de su persona y sus circunstancias. Así le espetó lo siguiente:

– Famoso periodista: Siempre se ha dicho que el perro es el mejor amigo del hombre, lo cual me parece una tontería, pues sostengo que el mejor amigo del hombre ha de ser el propio hombre. Aprovechando que tenemos hoy aquí entre nosotros al maestro Manuel Benítez “El Cordobés”, quisiera preguntarle si es cierta su afirmación aquella que indica que “el mejor amigo del hombre es el jamón”.
– El Cordobés: Pues sí amigo, lo dije y lo digo. El mejor amigo del hombre es el jamón. Y no por su sabor, por su olor, por su tocinito, no. Lo es por principio, por filosofía.
– Famoso: ¿Cómo, maestro?
– El Cordobés: Sí, así es. El jamón te da de comer cuando tienes hambre, es tu compañero, tu amigo y como tal, mientras menos lo molestes… más te dura.
– Famoso: ¡Maestro es usted un genio!
– El Cordobés: Hombre claro, si tú tienes un amigo muy bueno y andas todo el día dame esto, dame lo otro, ven conmigo, hazme lo de más allá, si andas, digo, cortándole lonchas a todas horas, te va a durar un suspiro. En cambio, si lo cuidas y lo mantienes sin abusar puedes comer de él toda tu vida.

A usted, querido amigo Nando, que es sabio como “El Benítez”, creo que le sobran ya mis palabras.

Hasta más ver.

Suyo.

Simeón el Estilita.

3 pensamientos en “La teoría jamonera

  1. ah, me cuenta usted, por boca de un torero analfabeto hasta que aprendió a escribir en el coche que lo llevaba de plaza en plaza, verdades del tamaño de un nú y filosóficamente superiores a todo lo que dijo Lao Tse en la tarde tonta en la que escribió en Tao Te King, que tanto ha hecho por los perroflautas, aunque ellos lo desconozcan. ¿Sabe usted quién es la única persona comparable en sabiduría al Benítez? Yo se lo diré: Muhammed Ali-Cassius Clay.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s