Pan, morcillas y El Cordobés

(Todo sigue igual 01)

Pan y morcilla

Hay quien dice que a mi vuelta después de casi cinco meses, esta España mía, esta España nuestra ha cambiado mucho. Yo no estoy tan seguro de ello. De hecho, en vez de cambiar, a mí me parece que este país ha vuelto a ser. Me remito a las pruebas que a continuación paso sucintamente a numerar: mi amigo Jorge me trae pan y morcilla del pueblo, en concreto de Pozoblanco; el periódico local bate su récord histórico de ventas porque regala una lámina en la que aparece una Virgen -me refiero al muñeco- que han sacado en andas de una iglesia y se la han llevado a otra; las terrazas de los bares están llenas de gente que fuma tabaco liado; los españoles se van a Alemania a buscar trabajo y allí los miran de reojo. Todo esto me suena, no a un cambio, sino a lo que siempre es o era este país, en definitiva, poniéndonos ontológicos, al ser España en sí mismísimamente. Y si a alguien le quedaba alguna duda, de pronto a sus setenta y largos años ¡vuelve a torear El Cordobés! Si esto es un cambio, entonces tanto el que suscribe como los presocráticos no sabemos de la misa la media. Remitámonos a Parménides (todo permanece) y olvidémonos de Heráclito (todo cambia) para explicar lo que me he encontrado al volver. Cuando a final de mes llegue a las librerías El último yeyé (editorial Berenice), la novela gráfica que he escrito -con dibujos de José Lázaro- y que trata sobre la emigración española en Alemania del 74 (además del fin del movimiento yeyé), no podrá estar de más actualidad. Hemos puesto en la portada de El último yeyé al protagonista, mi tío Ruperto en realidad, con una maleta y un cartel que dice: A Alemania. Dentro de la maleta solo puedo pensar que lleva pan, morcilla y una foto de El Cordobés.

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5 pensamientos en “Pan, morcillas y El Cordobés

  1. Bonita foto de los hermanos. Considerando a Parménides, me pregunto con gran oreocupación : ¿la foto es de cuando tu vuelta o de cuando antiguamente?. Como el Cordobés no cambia sino que permanece…

  2. El recuerdo que yo tengo de El Cordobés es comprarme las botellas de agua de 150 pesetas y pagarme 200 sin querer la vuelta.Sí,en el Club Sansueña,donde apareció unos días y donde formaba sus habituales shows tanto en el gimnasio como en la minipiscina exterior.Qué historias..

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