El Imperio del Sol Naciente

(El Imperio del Sol Naciente 01)

Tita Michiyo y un servidor, después de gritar Banzai

Tita Michiyo y un servidor, después de gritar Banzai

Después  de la ruptura con mi empleador alemán he huido a Tokio. Y aquí estoy, refugiado en el torneo de sumo, a las faldas de la bella Haruko. ¿Se puede vivir del cuento? Solo hay que intentarlo. Mi tío Ruperto lo hizo hasta que la cascó por culpa del jodío fumeque, que decía Juncal. ¿Cuáles son mis intenciones? Voy a escribir una novela de 1.000 páginas. Lo primero que hay que hacer en tales casos es parecer ruso, nada como un literato ruso para escribir un tocho así del tirón. Para parecer ruso es imprescindible el vodka y la pelliza. ¿Qué plazo tengo? Bueno, en primavera creo que tengo algún trabajillo con turistas alemanes en la piel de toro, así que tendré que hacer un esfuerzo. Para tres meses y pico me saldrían unas 10 páginas al día. No parece tanto. No sé. Quizá hubiese sido mejor no zanjar mis encargos con el alemán. ¡Decisiones! ¡Maldito cabrón el que inventó la capacidad cerebral para dudar!

Con tita Michiyo a mi lado, no paso hambre

Con tita Michiyo a mi lado, no paso hambre

Por otro lado, quién se puede resistir en Tokio a echarse a la calle. Y así ha sido ya desde el primer día. Me he ido con tita Michiyo, a la que le he traído semillas de tomates para su huerto, a andurrear por la ciudad y hemos acabado comiendo sushi y tempura. Lo mejor de todo es que paga ella, que, aunque no sé cómo de abultada es su cuenta bancaria, tiene acciones de McDonalds. Tengo una prima, Pili, que hubiese preferido que las acciones fuesen de Shisheido o Louis Vuitton, pero los ricos también tienen sus categorías y a mí me ha tocado el Macdonardo, que dicen aquí. Además de comer estupendamente ella y yo, pues mi geisha Haruko andaba de papeleos, nos hemos ido a ver al emperador. A mí, las monarquías me dan muy igual, pero un imperio es otra cosa. Un imperio no lo tiene cualquiera, y a veces duran muy poco y hay que darse prisa.  Cuando la familia imperial ha aparecido hemos agitado nuestras banderitas y hemos gritado Banzai. La visita al palacio imperial ha sido de lo más aleccionador, una dinastía que ya dura más de 1.000 años y resulta que se parecen sospechosamente a los muñecos de cera de Madame Tusseaut.

La familia imperial saludando a los que hemos venido desde Villanueva del Duque

La familia imperial saludando a los que hemos venido desde Villanueva del Duque

Cuando he vuelto a casa de Haruko me ha preguntado que a qué espero para empezar a escribir la novela de 1.000 páginas si eso es lo que creo que es mi futuro. ¡Qué barbaridad! ¡Qué prisas! ¡Qué exigencias! ¡Con lo tranquilo que parecía el emperador del Sol Naciente!

Después de saludar al emperador, cada mochuelo a su olivo

Después de saludar al emperador, cada mochuelo a su olivo

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8 pensamientos en “El Imperio del Sol Naciente

  1. Estimado Amigo:
    ¿Lo de los emperadores es igual que aquí en España, que también le salen niñas traviesas (Infantas, les llaman) amigas de lo ajeno, o allí la cosa es más seria?, lo digo para saber la diferencia entre un emperador y un Rey.
    Por cierto habrás visto la entrega de los Goyas, es necesario estar con ellos para ser un buen escritor, de izquierdas como dios Manda.
    Un abrazo desde Córdoba la llana

  2. ¿Estas gentes no cumplen años o es que los años no pasan por ellos? ¿Será el wasabi, el té verde o el pescado crudo? A ver si puedes enterarte de esto, que me interesa sobremanera.

  3. la razón es muy simple, se meten en un baño a 40 ºC cada vez que pueden. Eso es como los huevos, de ave, me refiero: ¿a que te duran más los cocidos que los sin cocer? Sencillísimo

  4. Estimado Mano, en la mesa ponen más platos que en el programa “españoles por el mundo”. Dado la esbeltez de tu tita y de la presencia famélica que muestras cuando te dejás ver por esta tierra de mora donde cada día visitan mas los delicuentes de guante blanco, ¿quién se come esos presentes? o ¿quizás como están crudos os los llevais para la cena?.

  5. Nando, tengo una duda con la familia imperial. ¿Los dejan detrás del cristal porque están en atmósfera controlada como las tortillas de patatas del Mercadona? ¿O es que tienen un palacio con tecnología de la cápsula de Michael Jackson?
    Solo les hace falta ser naranjas para parecer pececillos dando vueltas en una pecera redonda de feria.

  6. Qué banquete ya me estoy relamiendo
    Pero por qué todos menos tú y Michiyo llevan mascarilla (el llamado efecto Fukushima ???)

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