De verbena

(Los huesos del señor Taga 01)

Vestidas para la verbena

Vestidas para la verbena y con el abanico olímpico en la mano

Tenemos que enterrar al señor Taga, ya le toca. Cuarenta y nueve días después del óbito -cosas del budismo-, los huesos del padre de mi geisha están mondos lirondos para que yo los lleve en mis brazos en una cajita al templo. Al parecer, durante todo este tiempo su espíritu ha andado dando vueltas por aquí. Por si acaso nos quiere dar un último susto antes de que lo enterremos con sus padres, mi geisha y yo, ya regresados de Saigón, nos hemos ido a la feria de Tokio. ¡Pues claro que hay feria en Tokio! ¡Qué pregunta! Bueno, es más bien verbena y hasta que llegue el frío, es fácil ir de barrio en barrio en busca de la verbena pertinente. Nos hemos ido al barrio de Azabu Juban. Para ir amoldándome al entierro, me he puesto la corbata negra y la camisa blanca; el traje, como será un préstamo del muerto, lo dejo para su momento.

Hamburguesa

Las famosas hamburguesas Uranga de la feria de Córdoba también han llegado aquí

¿Qué hay en una verbena de Tokio? Pues, la verdad, las mismas cosas que en España y Cataluña: sangría, “paella” de fideuá, trajes folclóricos y, sobre todo, la banda del pueblo con los temas de los 80. Lo mismito, palabra. Las mismas canciones, que aunque canten en japonés parece como si las conociera; los mismos niños escapándose de sus padres para agarrar el micrófono, las mismas abuelas deseando que toquen Los Pajaritos con el acordeón. Ahora bien, hay una clara diferencia: las mozas. Me refiero a las que vienen con la banda, las que fijan las miradas de los abuelos mientras el cantante desgrana su repertorio. La diferencia es que las mozas de aquí van acompasadas y sus muslos no son como los de las nuestras ¡Quiá! ¡Milana bonita! Esos muslos de moza de banda de verbena española, que parece que van a darle una patada a un gorrino y partirlo en dos no se ven por aquí. Esto es más de amor de pitiminí. Mirad si no los encajes de las bragas en el vídeo. Ahora bien, los contoneos beben de ese pseudo-porno de las princesas del pop americano que antes eran de la Disney. Y yo que me alegro. Nada como una verbena para sentir el deseo carnal, por eso os mando el vídeo, para que al menos la parte masculina disfrute como yo lo hice. ¡Las mozas, las mozas! Hay que darle un poco de alegría al cuerpo antes del entierro. ¡Vivan las verbenas de Tokio y María Jesús y su acordeón! ¡Vivaaa! ¡Viva el señorito Iván! ¡Vivaaaa!

Pues nada, lo próximo, el entierro del señor Taga, de la carne a los huesos. Sic transit gloria mundi.

Paella

La paella de Fiduá, según anunciaban en japonés escrito

 

Anuncios

7 pensamientos en “De verbena

  1. ¡Con que apurando los últimos días del verano en Japón y antes del entierro! Y allí en las ferias de Japón, ¿no hay piscinas de plástico para pescar una ballena de plástico a cambio de un regalo, o un quiosquillo para tirar con una escopeta de plomos? Queremos más documento gráfico sobre el tema.

  2. Por fin muestra usted el género femenino.Que turbadora imagen la de esas inocentes japonesas en kimono.En verdad le digo,que hace poco deseché la idea de irme a vivir allí tras ver un programa sobre el país y darme cuenta de que,en Japón,hay mucha gente y poco sitio,y eso,amigo,me angustia en demasía.Pero ahora me presenta este cuadro mujeril y me vuelve a insuflar un deseo irrefrenable de estar,al menos una temporada,rodeado de estas mozuelas con su sempiterna sonrisa y su rostro cándido,y con esa sensación de que allí,quizá,mis canas y mis ojos almendrados si provoquen algo más que la indeferencia hispana.Sin más,un abrazo.

    • A mí me da que usted, en Tokio, pasaría desapercibido, no en vano, usted mismo se calificó una vez (al preguntarle todos de qué se había disfrazado para la fiesta) como “ecléctico”.

  3. Pues yo tito, propondría instaurar su atuendo para las mozas de verbena española! Eso si que es estilo y no los trajes apretadísimos de las señoritas hispanas, normalmente en color negro y con brillos y destellos -que no les falten-, que olé ellas por sus lustrosas lorzas, pero que no las aprieten tanto, que van a reventar.
    Yo en cambio estoy a favor del lorcismo, gordura, hermosura , como dicen las abuelas y no porque yo lo esté, como siempre me dices, sobrar, sobra, más vale que sobre, que no que falte! Donde hay hermosura hay alegría! Hay gustos para todos, pero una cosa si estoy contigo, en le horteridad de las mozas de la verbena española!.
    En cambio las que aparecen aquí con casco de motorista averiado, minifalda de vuelo y top, todo en blanco inmaculado… ¡donde va a parar! ¡Eso si es una auténtica verbena!!

  4. …y la abuela dirá: ¡¡¡mi nieta baila esta tarde en la verbena!!! para dar coraje a la vecina que tiene una nieta a la que le ha dado por jugar con el balón.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s